La glass skin es una piel tan hidratada y uniforme que refleja la luz como el cristal. No depende de nacer con "buena piel": es el resultado de hidratar en capas finas y darle tiempo a tu barrera para recuperarse.
El secreto está en las capas
En lugar de una sola crema pesada, la idea es aplicar varias capas ligeras de humectación —tónico, esencia, sérum— dejando que cada una se absorba antes de la siguiente. Así la piel se ve rebotada y luminosa, nunca grasosa.
Hidrata sobre piel húmeda
Aplica el tónico apenas termines de limpiar, cuando la piel todavía está ligeramente húmeda, para retener más agua.
Sella de noche
Una mascarilla de dormir es tu mejor aliada: bloquea la humedad mientras descansas y amaneces con glow.
La glass skin es hidratación con paciencia: capas finas, todos los días, sin apuro.
Estos son los básicos con los que armamos una rutina glass skin realista para el clima del Ecuador.




